Bienvenidos Estas son las Crónicas de una ciudad dominada por la Furia, el Odio y muchísimas cosas más, pero hay una salida se puede resistir! Aquí encontraras historias de muchos que al igual que yo estan soportando todo esto, tambien estan nuestros aciertos y de nuestras derrotas, mi Nombre es Vector y bienvenido a las Crónicas de Fuego!

Parte I : El comienzo

Parte I el comienzo
 
        El 3 de Mayo de 1950.Fue el día de mi nacimiento, en un pequeño Hospital en los suburbios de Londres fue donde por primera vez mis ojos vieron la Luz, a eso de las 3 de la tarde Daniel McReid y Kate Smith eran las personas más felices del mundo, eran padres de un varón que nació pesando unas 6 libras y midiendo unos 50 centímetros, era fruto de un matrimonio de 4 años al cual llamaron William. Sin duda alguna, seria uno de los primeros momentos más importantes de la vida de un par de Jóvenes comprometidos y apasionados por el servicio a los demás.
       El 15 de abril de 1953 Daniel y Kate toman una decisión trascendental en su vida, sus corazones eran fuertemente conmovidos por algunas fotografías que habían sido publicadas en uno de los diarios londinenses con referencia a la Guerra Indochina, las fotos de jóvenes corriendo de los ataques guerrilleros en Laos y Camboya. El lente de Michael Young cataba la angustia y el dolor que sufrían estas personas, mis padres no paraban de pensar que ellos necesitaban conocer la verdad, conocer que si se puede ser feliz y así lograr su propia libertad. Esa tarde ellos recibieron el llamado de Dios y a partir de ese día se comprometieron fielmente a ayudar a los desplazados de estas naciones, y a su vez prepararse para ser misioneros en esas naciones, si bien al principio no era nada fácil habían muchísimas cosas en contra, el miedo era algo latente porque en ambas naciones perseguían a cualquiera que proclamara alguna doctrina distinta a la de ellos, también pensaban que harían conmigo y mi pequeña hermana Susanne de 4 meses de nacida, todo estaba en contra pero su deseo de servir era más grande que cualquier obstáculo, mientras se capacitaban donaban parte de su sueldo para sostener a algunos misioneros que estaban en Laos, luego poco a poco fueron involucrándose más y más hasta que en el verano de 1956 decidieron partir a Vientiane una Ciudad en Laos donde un pequeño grupo de misioneros nos iba a recibir para empezar a trabajar de inmediato.
       Yo para ese momento tenia 6 años y mi hermana estaba a punto de cumplir 3, al principio fue difícil las personas de ese País hablaban muy raro yo no entendía nada de lo que decían los otros niños, solo compartía con Any la Hija de una pareja misionera Estadounidense que ya tenia varios años trabajando en Laos, con el paso del tiempo nos Any me logro enseñar algunas cosas las cuales me servían para ir aprendiendo muchas cosas.
Con el paso del tiempo mi familia se mudo a una zona más rural donde estaban las personas más necesitadas era increíble ver como ellos al principio nos rechazaban, pero poco a poco nos iban conociendo, estábamos en un pequeño pueblo llamado Dei The Thang a orillas del río Mekong , era un pueblo que vivía de la cosecha del Arroz, pero en los últimos años estaba siendo controlado por fuerzas guerrilleras, pasaba el tiempo y Dios mostraba su fidelidad nunca nos faltaba nada siempre había comida en la mesa y fue recién a los 3 años que pudimos ver los frutos de nuestro trabajo Zheng un vecino nuestro había recibido a Jesús como su único salvador, fue increíble esa noticia, fue un bálsamo para nuestras almas que sufrían los diferentes ataques guerrilleros.
       Yo ya tenia 10 años cuando Zheng acepto a Jesús, lastima que al poco tiempo tuvimos que abandonar nuestra casa y terminar refugiándonos en la frontera con Vietnam del Sur, recuerdo que mi Padre oraba noche y día buscando la dirección de Dios, hasta que un día mi Padre dijo; “Siento paz en mi corazón y la dirección del señor es que nos vallamos a continuar esta obra al otro lado del río” nos fuimos también porque la guerrilla había tomado al Pueblo de Dei The Thang, Zheng huyo con nosotros era increíble ver su pasión por saber más y más las enseñanzas de Jesús. Una tarde mi padres logro comunicarse con la Familia de Any al parecer ellos también estaban apunto de refugiarse en Vietnam del sur, ya que por los momentos la obra en Laos era difícil de continuar siendo un extranjero, al final lograron ponerse de acuerdo y viajamos juntos hasta Tay Mihn una pequeña ciudad cercana a Saigon la capital de Vietnam del Sur.
      Para ese momento el Ejército de Liberación Nacional de Vietnam del Norte (Conocido como Vietcong) , estaba en pleno pie de guerra contra las fuerzas del Sur, en una guerra de guerrillas, estas querían obtener el poder a toda costa, era difícil entender todo al principio porque habíamos huido de en medio de un conflicto para estar en otro, si bien no era el mejor lugar para que mi hermana y yo creciéramos pero no había otra opción, cuando recién llegamos nos tuvimos que quedar en una casa junto a la Familia de Any en una aldea cercana a la ciudad, en esta casa había sido habilitada para proteger a diferentes refugiados que venían de Laos y Camboya y al parecer le serbia de iglesia a los pocos cristianos que estaban cerca, muchos cruzaban el rio Mekong desde Laos para escuchar algo distinto, para escuchar de alguien llamado Jesús, las primeras noches dormíamos todos juntos en un mismo cuarto junto a otras 15 personas, era algo muy incomodo casi ni podíamos movernos porque tocábamos a alguien, Mi papá siempre vio el lado positivo de todo los que nos pasaba, a pesar de lo incomodo y estrecho del lugar el aprovechaba la ocasión y hablaba de las enseñanzas de Jesús a todos los que nos encontrábamos allí, era como un paraíso todos para ellos a pesar que muchos no habían aceptado a Jesús se quedaban a escuchar sobre él, de vez en cuando Robert el papá de Any lo ayudaba a traducir y junto con Zheng, lograban que las personas reflexionaran hasta recuerdo que los temas eran en algún momento profundos tanto así que mi padre me decía saliera del lugar junto con los otros niños, nosotros aprovechábamos el tiempo para jugar y escondernos, yo les enseñaba de vez en cuando algo sobre la Biblia pero realmente no lo hacia de corazón lo hacia porque me daba cierto prestigio sobre ellos, una tarde empezó a correr el rumor que el Vietcong veía hacia la aldea, muchas personas abandonaron sus casas y corrieron a esconderse en la selva, casi todos los que asistían a la Iglesia se quedaron en las plantaciones de arroz, yo andaba con Any cuando de repente escuchamos unos gritos en las plantaciones de arroz que estaban bajando hacia el río corrimos hasta lograr observar algo, lo que vimos fue al frente # 4 del Vietcong, parecían hormigas se movían con rapidez casa por casa sacaban a las personas de sus casas, a las más jóvenes las montaban en un camión para llevárselas, a pesar que estaban lejos no tardaron mucho en llegar donde estábamos, inmediatamente corrimos hacia dentro de la selva pero rápidamente algunos soldados lograron capturarnos, rápidamente nos amarraron las manos y los pies como si fuéramos unos perros y nos cargaron en sus hombros, hasta la casa que teníamos por iglesia.

       Cuando llegamos logramos ver como casi todos los que vivíamos allí estaban de prisioneros, entre ellos estaban nuestros Padres, me falto por detectar a donde fueron mi hermana menor y Zheng, no entendía a la perfección lo que decían pero al parecer estaban en la aldea buscando comida, pero se enteraron que había una iglesia en la cual adoraban a un Dios occidental y para ellos eso representaba un crimen de alta traición a la gran patria de la Indochina y en especial a Vietnam, pero como ellos no eran malvados nos daban la posibilidad de reflexionar y cambiar nuestro parecer por el ideal de la patria unida y libre, para que vieran que lo que decían era verdad nos tomaron a nuestros padres y los amarraron junto a varios arboles que estaban cerca, a nosotros nos llevaron afuera. Any y yo vimos como empezaban a poner leña en los pies de nuestros Padres, y a media que cruzaba un soldado le prendía fuego a la leña, no teníamos a donde voltear la mirada, cuando lo intentábamos rápidamente el soldado nos agarraba por el cabellos y nos forzaba a mirar, no tardaron en aparecer los gritos de dolor por las quemaduras que estaban sufriendo, yo me sentía totalmente impotente el impacto de ver eso no me dejaba ni moverme, de repente perdí el dolor que recorría mi cuerpo hiso que todos quedara en silencio mientras las lagrimas corrían por mis mejillas, era un espectáculo horrible en cámara lenta, mientras los soldados gritaban “LIBERTAD” “LIBERTAD”.
No pude aguantar y caí al sueldo llorando y gritándole a Dios ¿por que pasaba todo esto? Nosotros solo estábamos allí porque el nos había llamado, Poco tiempo dure consciente pero las imágenes eran tan terribles que hasta el día de hoy no las he podido borrar de mi mente!.
Luego a Any la montaron en el camión junto con otras personas, según decían este camión iba hacia la ruta de Ho Chi Minh que para entonces se estaba creando, a mi me dejaron en lo que quedo de aldea, el Vietcong arraso con casi toda la comida, las plantaciones de arroz quedaron intactas y dejaron clavada una carta en toda la puerta de la casa que nos servía de Iglesia la cual decía:
“ …Esto sirva de escarmiento a todos aquellos que dejan que culturas y convicciones ajenas, moren junto con ellos…”
“ No puedes evitar que el pájaro de la tristeza vuele sobre tu cabeza, pero sí puedes evitar que anide en tu cabellera. Proverbio Chino”
            Luego nos enteramos que todo esto era consecuencia de un gran conflicto que se estaba armando en tanto en Vietnam del norte como del sur, debido al golpe de estado que el general Ngo Dinh Diem había dado hace 2 años y esto había cancelado el referéndum que uniría nuevamente a Vietnam como una sola nación, el Odio hacia los cristiano se debía a que este militar decía ser un seguidor de Jesús, cuando realmente era un corrupto. Luego logre recoger las cenizas de todos aquellos que fueron quemados junto a mis padres, las guarde en una vasija y la enterré a las afueras de la aldea, en esos días llovió como nunca y la tristeza se apodero de mi corazón ya no era el mismo niño que tenía 10 años, ahora por alguna u otra razón estaba solo lejos de donde nací, estaba en un lugar al cual aunque había crecido allí no conocía mucho su cultura, no sabía que hacer ni que decir, además no sabía el paradero de mi hermana Susanne toda mi vida se convirtió en una gran interrogante, llegue a pensar que no tendría futuro.
El gobierno de Ngo Dinh Diem empezó a ser odiado por los habitantes de Vietnam del Sur, y por ende también nosotros los cristianos, fue un tiempo terrible, y con solo 10 años tuve que empezar solo, tanto así que hasta me olvide de Dios.

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